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La compra de viviendas registra en Navarra su mejor año desde 2007

EL MERCADO INMOBILIARIO SALE REFORZADO DE LA PANDEMIA Y PAMPLONA GANA ATRACTIVO PARA LOS INVERSORES: LA RENTABILIDAD DE COMPRAR PARA ALQUILAR SUPERA EL 4%

La compra de vivienda se desató en 2021 y firmó su mejor año en Navarra desde 2007. Con la recuperación de la normalidad económica, un ahorro en máximos y unos tipos de interés más que favorables, los navarros pisaron el acelerador de un sector inmobiliario que vive con el viento de cola. El año pasado se efectuaron 6.479 operaciones de compra-venta, un 31% más que en el año anterior.

El dato, que supera también al registrado en 2018 y 2019, se explica no solo por un lógico rebote estadístico tras el frenazo de 2020. También por por la propia dinámica del mercado, que dibuja una tendencia al alza desde que tocara fondo en 2013. El número de operaciones prácticamente se ha duplicado desde entonces en Navarra.

Este crecimiento de la venta de pisos no supone, sin embargo, un regreso a los años del boom. A diferencia de lo que sucedía entonces, cuando no se dejaba de construir, hoy casi un 80% del mercado se corresponde con la vivienda usada o de segunda mano. La vivienda nueva consolida, en cualquier caso, los signos de recuperación que asoman desde 2007. Las 2.039 compras formalizadas suponen el mejor dato de los últimos nueve años.

De hecho, los datos muestran también que toma cierta velocidad la construcción de nuevos desarrollados. En total, en 2021 se inició la construcción de 3.613 viviendas, la cifra más alta de la última década. Una de cada tres era protegida, una proporción que revela sobre todo el impulso a la VPO de alquiler que intenta plasmar el Gobierno de Navarra.

Puestas en perspectiva, las cifras palidecen respecto a los años previos a la crisis de 2008. En 2006, por ejemplo, se inició la construcción de 10.640 viviendas en Navarra, récord histórico absoluto, que se unían además a las 10.228 de 2005. En dos años, por tanto, se inició la construcción de casi 21.000 viviendas.

La demanda de vivienda hoy no es, en cualquier caso, ni parecida. La demografía es otra. Pero unos tipos de interés en mínimos, a pesar del repunte del euribor en las últimas semanas, han añadido carburante al sector. Invertir en vivienda sigue siendo más rentable que en hacerlo en muchos otros activos.

Comprar en Pamplona y comarca es, asimismo más sencillo que en otras capitales próximas: bastan 7,3 años de salario medio íntegro, frente a los ocho de Vitoria, 10 de Madrid o 12 de San Sebastián.

Asimismo, los datos del registro de la propiedad dicen que el tipo medio de las hipotecas firmadas en Navarra se situó por debajo del 1,9%, ligeramente por debajo de la media española, en los mismo niveles de 2020 y en su punto más bajo de la serie.

Las hipotecas más baratas de la historia tocan suelo

A ello hay que añadir que la rentabilidad del compra para alquilar en Navarra, y especialmente en la comarca de Pamplona, sigue siendo apetecible. En el caso de la capital supera el 4%, por lo que Pamplona se sitúa entre las 20 ciudades europeas más apetecibles en este sentido. Y, en algunas localidades de la comarca de Pamplona, donde los precios de compra son algo más bajos, la rentabilidad puede aproximarse en algunos casos hasta el 5%, al margen de la posible revalorización del inmueble.

El precio del alquiler en la capital parece ofrecer, en todo caso, algunas señales de contención, aunque sigue en máximos históricos. Según el portal inmobiliario Fotocasa, el metro cuadrado se situó en 10,23 euros, ligeramente por debajo de los 10,54 euros de hace un año y casi igual que los 10,14 euros de finales de 2019. Desde entonces la inflación ha crecido un 6%.

Pandemia al margen, el precio del alquiler ha experimentado en Pamplona y su comarca un sensible incremento en los últimos tres años. La renta media ha crecido cerca de un 20%, de la mano de varios factores. Por un lado, un cambio de tendencia global, que rema a favor del alquiler como la opción preferida por ciudadanos con una menor estabilidad laboral; junto a ello, la presencia de dos universidades pujantes, que atraen a estudiantes no solo de otras comunidades, sino de otros países y continentes. Y, junto a ello, el tirón de grandes empresas como Volkswagen o Siemens (Gamesa), que nutren un volumen de población flotante que eleva la demanda.

Fecha Noticia: 
15/02/2022