Navarra seguirá con su plan de ayudas al alquiler de jóvenes, que estudia mejorar

La nueva legislación sobre vivienda en la que trabaja el Ejecutivo de Pedro Sánchez lleva meses desarrollándose en la Comunidad foral donde ya se aplican medidas similares a las anunciadas, por ejemplo, en lo que respecta al alquiler para fomentar la emancipación de los jóvenes. El bono mensual de 250 euros para el alquiler que podrán solicitar en el Estado los jóvenes de entre 18 y 35 años con unos ingresos inferiores a los 23.725 euros anuales no será de aplicación en la Comunidad foral, con régimen fiscal propio al igual que las Haciendas vascas, y que seguirá adelante con su propio programa de ayudas al alquiler en vivienda libre EmanZipa en vigor desde el 1 de enero de 2019 y por el que ya han pasado más de 5.000 jóvenes. Frente al bono de 250€ anunciado en el Estado para dos años y condiciones aún por concretar, la ayuda que está en vigor en Navarra permite a jóvenes de entre 23 y 31 años deducirse el 50% de la renta de alquiler mensual de una vivienda, con un máximo de 250 euros al mes, y siempre que el alquiler que paguen no supere los 650 euros, un tope que no existe en el bono anunciado por Sánchez con el que Navarra pretende evitar que se disparen los precios o que las ayudas terminen beneficiando a los propietarios. En todo caso, a futuro, dicho tope podría ampliarse para los beneficiarios de Pamplona y comarca donde el precio de los inmuebles en alquiler es superior al del resto del territorio. Es una de las posibles mejores que Vivienda sopesa introducir en el programa aunque para ello deberá contar con el visto bueno de Hacienda foral de cara a la próxima ley de medidas fiscales. La otra mejora pasa por una nueva ampliación de la edad. Hay que recordar que, en un principio, la edad límite para beneficiarse de la ayuda era de 30 años y que ahora es de 31 años.

Como se plantea en el Estado, para la concesión de la ayuda se debe cumplir un determinado nivel de renta. La ayuda navarra es algo más exigente ya que mientras que en el Estado el requisito es tener unos ingresos inferiores a los 23.725 euros anuales, en la Comunidad foral se exigen tanto ingresos mínimos como máximos. Los primeros deben ser de, al menos 3.000 euros, y los segundos de hasta 20.000 si es una sola persona o 30.000 en el caso de corresponder a una unidad familiar. Todos ellos deben estar registrados en la Hacienda foral.

A fecha de 1 de octubre, en el programa EmanZipa hay 2.775 jóvenes beneficiarios, según los datos facilitados este miércoles por Vivienda. Pero esta ayuda al alquiler no es la única por la que se está apostando desde el Ejecutivo foral tras la puesta en marcha de la Ley Foral de Vivienda de 2016. Antes de esa norma, la oferta para jóvenes se limitaba a la promoción de VPO para compraventa. Ahora, se trabaja en una triple vertiente. En el parque público de vivienda, la oferta de alquiler para jóvenes ronda el 20%, pero en las nuevas promociones que se están poniendo en marcha en el plan Navarra Social Housing (Erripagaña, Barañáin...), esa reserva llega al 50%. En el alquiler de vivienda libre, de la mano del programa EmanZipa y, por último, con la política de rehabilitación de edificios en desuso en el ámbito rural para promover vivienda de alquiler destinada a jóvenes de zonas rurales.

Tres claves

​El precio del alquiler. Mientras que en el bono anunciado por Sánchez no existe ningún tope, en la ayuda navarra no puede superar los 650€.

La duración de la ayuda. La del Estado se anuncia para dos años y la de Navarra es ilimitada, siempre que se cumplan las condiciones para su concesión.

Edad de los beneficiarios. En el Estado se plantea para jóvenes de entre 18 y 35 años y aquí para personas de entre 23 y 31 años aunque podría ampliarse.

Dos terceras partes de los pisos que se alquilan están en el mercado libre

El control de los precios del alquiler que se plantea en la nueva Ley de Vivienda pactada entre PSOE y Unidas Podemos y que deberán aplicar las comunidades ya es algo recogido en la normativa navarra de vivienda aunque, por el momento, la intervención del Ejecutivo foral para mantener, por diferentes vías, rentas asequibles de alquiler se ha limitado, además de a las promociones (públicas y privadas) de alquiler protegido, a las VPO de compraventa cuyos propietarios las alquilan a precio tasado. Además de a los 797 inmuebles de la bolsa de alquiler y a los vinculados a las ayudas del programa EmanZipa y David, para familias vulnerables y que ha pasado de 219 beneficiarios a 1.290, en buena medida porque el programa se amplió durante la pandemia a ayudas Covid y personas en desempleo. Entre todas las modalidades suman ya más de 10.000 inmuebles aunque representan apenas una tercera parte de los pisos que se alquilan en la Comunidad foral donde la última estimación del INE relativa al cierre de 2020 dice que son 33.100 los hogares ocupados por personas en régimen de alquiler, un 12,8% del total.

El resto de los inmuebles que se alquilan, dos terceras partes, están en el mercado libre y es en ese mercado donde se plantea ahora el control de precios. Para aplicar dicha limitación, el Ejecutivo de Pedro Sánchez quiere establecer una diferenciación entre personas jurídicas o físicas. Para las jurídicas (fondos como BlackStone o grandes tenedores como CaixaBank), el control de precios se establecería solo en los nuevos contratos que se firmen. Se pretende establecer además una diferenciación por zonas para que en las áreas más tensionadas los propietarios accedan a rebajar los precios de la mano de incentivos fiscales. A Navarra ese debate aún no ha llegado y el departamento de José María Aierdi sigue trabajando en el Índice de Sostenibilidad de Alquileres (ISA) para poder ofrecer a los ayuntamientos una referencia de precios máximos. Es previsible que, en caso de que lleguen a aplicarse, las limitaciones se circunscriban al área de Pamplona y comarca, donde el precio del alquiler es superior al del resto de la comunidad con un precio medio que se situó al cierre de 2020 2,4 €/m2 por debajo de la media nacional, según recoge Vivienda en el informe relativo a ese año. De momento no han trascendido los incentivos fiscales que podría aplicar a los propietarios que accedan a rebajar los precios de sus inmuebles vía deducciones en el IRPF. En el Estado se ha llegado a apuntar a bonificaciones que podían alcanzar hasta el 90% del IRPF para los propietarios de viviendas en zonas tensionadas que rebajen los precios hasta un 10%.

El recargo del IBI a propietarios de viviendas en desuso también está recogido en la norma navarra. El registro autonómico de viviendas vacías ya está en marcha y a partir del 1 de enero de 2022 los ayuntamientos que lo deseen podrán aplicar ya ese recargo. En el Estado se habla de hasta el 150% para grandes tenedores (los que posean al menos 10 inmuebles, una cifra que en Navarra debe ser de, al menos 19) pero en Navarra ese porcentaje lo deberá definir cada ayuntamiento.

La regulación de la vivienda en Navarra

1 Incentivos fiscales. Hasta 2019 las personas que alquilan su vivienda podían deducirse el 40% de las rentas obtenidas. Pero esa ventaja fiscal se limitó y desde 2020 sólo se la aplican los que ceden su vivienda a la bolsa pública.

2 Abono por arrendamiento de jóvenes. En Navarra está en vigor desde 2019 y desde este año se realiza con periodicidad mensual en lugar de trimestral.

3 Recargo del IBI para viviendas vacías. A partir del 1 de enero de 2022 los ayuntamientos navarros que quieran lo podrán aplicar. En el Estado se plantea un recargo de hasta el 150% para grandes propietarios.

4 Rehabilitación. El Real Decreto para impulsar la rehabilitación aprobado en el Estado tendrá repercusión en Navarra al abrir una nueva línea de deducciones fiscales con cargo a los fondos europeos. La Hacienda foral deberá articular ahora su encaje.

Fecha Noticia: 
07/10/2021