Maya, el trilero de la vivienda social - Por Joxe Abaurrea

Coinciden portales inmobiliarios como Idealista o Habitaclia que el precio del alquiler en Iruña ha alcanzado este pasado mes de agosto máximos históricos. Nos situamos entre las capitales con un precio más alto en el alquiler y eso es muy preocupante. Los barrios que más sufren esas alzas de precios son el Casco Antiguo, el II Ensanche, Lezkairu o la Milagrosa-Arrosadia. Es urgente poner en marcha medidas de choque en materia de vivienda en alquiler como la regulación de precios o la construcción de viviendas en alquiler social para familias vulnerables y emancipación juvenil.

Durante los cuatro años de mandato del Gobierno del Cambio hicimos un enorme esfuerzo por poner las bases para una política social de vivienda en el Ayuntamiento de Pamplona con la aprobación de una ordenanza sobre emergencia habitacional, la puesta en marcha de la programación de alrededor de 170 viviendas municipales que estaban vacías y abandonadas para este fin, o la creación de una Oficina Municipal de Vivienda. Establecimos un marco de trabajo para la construcción de más de 300 viviendas en alquiler social o de VPO entre 2019 y 2023 mediante acuerdos con el Gobierno de Navarra, donde la pieza fundamental consistía en ceder solares municipales a cambio de inversión y promoción de esta tipología social de vivienda en alquiler que recuperaríamos a los 75 años. Siempre en manos públicas, sin especulación y sin fondos buitre de por medio.

Pero llegó a la Alcaldía el señor Maya y toda esta previsión se paralizó. Y comenzó su particular juego de la bolita. Empujamos desde la oposición para realizar un monográfico para el análisis de la situación del acceso a la vivienda en nuestra ciudad. Tardaron muchos meses en convocarla mientras trataban de marearnos con la bolita. Ante la parálisis e inacción en esta materia, elaboramos conjuntamente desde la oposición una propuesta a la que le dio el visto bueno el Gobierno de Navarra: 350 viviendas en alquiler social y VPO, además de 1.500.000 de euros para las arcas municipales. Servida en bandeja. Hace más de un año. ¿Y el alcalde?, pues siguió jugando a esconder la bolita.

Dos capítulos son especialmente reseñables por bochornosos e irrespetuosos con la ciudadanía. La pataleta tras el acuerdo al que he hecho referencia porque no se le había tenido en cuenta. Meses y meses sin hacer nada y, cuando se le presenta el acuerdo que había demostrado ser incapaz de elaborar, le entran los celos porque la interlocución con el Gobierno de Navarra la habíamos hecho desde la oposición. ¿Qué quería, que nos quedásemos con los brazos cruzados viendo las necesidades y la desgana de este alcalde? ¿Le parecía más importante su ego personal que atender las necesidades de miles de personas que buscan cómo acceder a una vivienda?

Todavía más chusco ha sido el capítulo de las viviendas de alquiler social que el Gobierno de Navarra va a construir en Erripagaña, junto a la ladera de Beloso. A la incapacidad para llegar a acuerdos con el Gobierno de Navarra (o negativa premeditada por puro cálculo político€ otra vez la bolita), se sumaba en ese momento lo que denominó como "una auténtica chapuza urbanística". Se trataba de ponerse en la pancarta vecinal contra la construcción en esa ladera, construcción efectivamente gamberra que él mismo había negociado y autorizado en su momento, hace ya muchos años (esa bolita la esconde). Atendiendo a las indicaciones que en el anterior mandato hicimos al Gobierno de Navarra, se readecuó esa intervención para separar lo más posible los edificios de la ladera y el Gobierno de Navarra, además de atenderlas, redujo de 200 viviendas a 95 para que la ladera no sufra la agresión que había negociado y aceptado el señor Maya. Y sin embargo, el actual Alcalde, lejos de impulsar lo que era una solución satisfactoria y actuar con responsabilidad, prefirió, siendo gobierno municipal, situarse en la postura de oposición al Ejecutivo Foral apuntalándose en la obstrucción y la negativa a avanzar bloqueando así cualquier acuerdo sobre vivienda social en alquiler.

Pero como suele ocurrirle al trilero, tarde o temprano se descubre el juego. No es que no lo viésemos desde la oposición, pero todavía había quien no terminaba de ver el fraude político. Pero en esto llegó la elaboración de los presupuestos y el acuerdo con el PSN que le obligó al actual alcalde a asumir (otro día hablamos de este vergonzoso capítulo) todo aquello sobre lo que había venido haciendo oposición durante los 18 meses anteriores. Una de estas cosas era esa "auténtica chapuza urbanística". Así que ha cogido los presupuestos, ha abandonado al vecindario que jaleó tiempo atrás y se ha tragado el sapo de la ripa de Beloso (aunque en realidad es una ladera).

Ahora sí que parecía que llegábamos a buen puerto, pero lo presentado estos días atrás por el alcalde Maya vuelve a tener una bolita escondida: al Gobierno de Navarra no se le propone ninguna cesión de suelo, solamente venta. Y sin cesión de suelo, no hay alquiler social. Así de claro. Por esa razón volvimos este pasado miércoles a insistir en que deje de jugar a esconder la bolita y se ponga a trabajar en serio. ¿Será esta la definitiva? ¿Habremos conseguido por fin obligar a las derechas a asumir un mínimo de política social de vivienda?

Veremos. Lo único seguro a estas alturas es que Iruña bate récords históricos con el alquiler de vivienda, que la tendencia sigue al alza, que miles de familias humildes y jóvenes siguen a la espera, que cientos de personas y familias vulnerables malviven en habitaciones de hasta 400 euros al mes, o que los fondos buitre vuelven a la carga en nuestros barrios. Pero que no cunda el pánico porque hay algo que sí se está moviendo a gran velocidad: el pelotazo urbanístico de Salesianos, que nos va a llenar de torres horteras junto al parque de la Media Luna en el II Ensanche y ofrecer viviendas de lujo que rondarán de media los 400 o 500.000 euros. Ya nos lo vienen diciendo, que Maya no defrauda a los que le votan. Podemos levantar el cubilete, porque ya hemos descubierto al trilero y encontrado la bolita: una política de vivienda clasista y antisocial.

El autor es concejal de EH Bildu en Iruñea

Fecha Noticia: 
24/04/2021